Reportaje fotográfico: Las Canteras

Ahora que Movistar se ha decidido por rebajar el precio de los envíos de MMS a correo electrónico a tres céntimos, por fin he podido desquitarme de todas las fotos que casi he estado llevando acumulado en mi móvil Nokia 3310. Desde hace meses que he tenido la idea de publicar aquí un “reportaje fotográfico” de la playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria.

Ese lugar es mítico, ya no sólo de la isla, sino patrimonio de toda Canarias. Allí me paso muchas de las tardes en verano (época en la que el tiempo libre me lo permite). A mí me relaja estar tumbado en la arena, aunque el día pueda no estar muy despejado. Muchos capitalinos se pasan allí el día, no sólo para bañarse o tomar el sol, sino también para pasear.

Luego hay quiénes se van nadando de la playa de Las Canteras a “La Barra”, que es una cantera natural de piedra a unos metros de la orilla donde también se pueden dar paseos de aquí a allá (y resbalarte si contigo se cumple la frecuencia rutinaria), e incluso “montarte” en el llamado ascensor, que no es más que un surco curvo en uno de los lados donde el agua sube y baja a todos los que por allí se zambullen (también es raro que la potencia del mar no te acabe zumbando por toda La Barra y te raspes todo de pies a cabeza).

En fin, que podría contar muchas cosas de la playa de Las Canteras, quizás para una segunda parte. Pero el centro de este artículo son estas fotos tomadas entre semana santa y estos días desde mi móvil. Evidentemente no son de una calidad admirable, pero se aprecia un mínimo:
 
01 – Esto es casi al llegar a la Playa Chica (que no es más que una parte curva que parece que está separada del resto de la gran playa), donde hay una superficie recosa en la que niños malos van a pillar erizos y a buscar “pollas de burro” (no me preguntéis por el nombre científico, pero esa cosa bizcosa siempre la hemos llamado así).
 

 
02 – Parte de la playa de Las Canteras petadísima de gente. Ahí están los poligoneros intentando tomar bronce y a la vez exhibiendo carne forjada de repartir compras del Hiperdino por todo el barrio. Las chiquillas, como esa de rosa, sucumben a los encantos de esta juventud canaria.
 

 
03 – En la zona frente al Hotel Meliá Las Palmas hay ocasiones en las que artistas en arena hacen sus esculturas. Aquella semana santa tocaba, evidentísimamente, lo que tocaba: la mesa de los Doce Apóstoles.
 

 
04 – A la derecha está uno de los edificios emblemáticos de la ciudad, el Hotel Los Bardinos (hoy, Hotel AC). A la izquierda, el polémico edificio Woermann, que más que para albergar oficinas o qué se yo, se levantó para que cuando vengan los turistas al puerto en sus cruceros, digan “oh, bonito”.
 

 
05 – Imagen también tomada desde La Puntilla (uno de los extremos en los que empieza o acaba la playa de Las Canteras, según como se mire), donde vemos una bonita estampa de barcos pesqueros y domingueros compartiendo una tarde espléndida
 

 
06 – Esta es una de las casetas donde se guardan las hamacas que por el día están repartidas por la zona de la playa que corresponda. Junto con las palmeras, es una imagen de estas exóticas de folleto, por eso es maravilloso tener algo tan hermoso tan cerca.
 

 
07 – Esto ya, hace dos semanas, es La Puntilla, mirando hacia la playa de El Confital, donde los caravaneros y domingueros empedernidos llenan el espacio de barbacoas y las viejas se espatarran en sus sillas plegables.
 

 
08 – Y esto es el otro lado de La Puntilla. A la izquierda de ese monumento (al estilo de César Manrique, que a lo mejor es diseño suyo y todo), aunque no se vea, se aprecia toda la playa. Lo que vemos es una vista de lo que es parte del norte de la isla de Gran Canaria.
 

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