Reportaje fotográfico: Facultad de Ciencias de la Información, ULL

Concluimos este tour que durante semanas nos ha llevado por todas mis áreas de esparcimiento lagunero con una visita a mi facultad, la de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna. Bueno… Digo “mi facultad” porque es la que nos correspondería. En realidad, las clases las estamos dando (como ya adelanté en artículo de presentación del curso) en el aulario del Campus de Guajara, donde nos meten a los alumnos de las carreras menos remuneradas (las de letras) en mismo edificio a compartir.

Esto es por que nuestra facultad de Ciencias de la Información sumergida en un largo proceso de reconstrucción, porque entre las grietas, las goteras y otros aspectos de inseguridad no había quien estuviese cómodo en clase. Está bien el lugar donde estamos ahora, donde el ser humano y la naturaleza se funden en un mismo hábitat (lo digo porque podemos ver a una paloma volando sobre nosotros por el pasillo y cagándonoslo). Pero no tiene la intimidad y la familiaridad de la Pirámide, así conocida por su forma arquitectónica peculiar. No es para menos. Ni el exterior ni el interior le dejará a usted indiferente. Y si no, acompáñeme:

Sigamos a Tony y a Luisa de camino a la conocida ‘pirámide’ de la Universidad de La Laguna, un poco más adelante. Con este sol vertiginoso y la empinada, los pobres chiquillos van a llegar desalaos (sobre todo Luisita, que viéndola con ese jersey rojo me entran sudores a mí también).
 

 
Ya estamos dentro del recinto. Tony entorna la cabeza alelado por la de andamios que vislumbra, cubriendo la fachada de la Pirámide de la ULL. A la derecha, en la parte superior, queda ubicada nuestra anhelada cafetería. ¡La de suculentas historias llenas de intrigas y conspiraciones urdidas entre café y barraquito puedo yo contar!
 

 
Tras pasar por las molestas puertas giratorias (que en más de una ocasión nos hemos estampado contra el cristal), llegamos a la conserjería. No se asuste por ese artefacto inmenso, que parece una cámara antigua de filmación. Esto es como la casa del terror, que a cada esquina nos encontramos con monstruosidades de este tipo. Al fondo está el corredor de la muerte: los despachos de los profesores.
 

 
Yendo por el pasillo que está a nuestra espalda nos dirigimos hacia el aula de Nuevas Tecnologías. A su derecha observará usted las faldas de la Facultad de Ciencias de la Información, aunque Luisa se obstine en decir que la planta del edificio es cuadrangular. Eso es que no ha dado los largos paseos desde nuestra antigua clase hasta conserjería, pasando por el camino más largo (que nos lleva a los tres vértices).
 

 
Y tras esos ventanales, créame, está la biblioteca. Es quizás hoy en día lo que está más patas arriba. Justo en la planta de abajo está la hemeroteca, aunque los periódicos del año catapún-chin-pún están ahora apilados en un cuarto cualquiera (de ahí que se entienda la indignación de algunos profesores).Ç
 

 
Una vez subidas las escaleras de la Pirámide de la ULL nos topamos con esto. Un puzzle para sus ojos si es la primera vez que ve esta joya de la arquitectura moderna. Indescriptible.
 

 
Justo a nuestra espalda está uno de los pasillos al que más le tengo cariño. Y es que da a la sala de informática donde tantos recuerdos dejé: haciendo los trabajos de clase con los chicos, soportando a ese becario tan gilipollas que estaba obsesionado conmigo, Luisa viendo páginas de zoofilia…
 

 
Es hora de acceder al aula de Nuevas Tecnologías, por la que cada semana regresamos a la Pirámide para hacer prácticas. ¡Anda! Si son mis Chochis haciendo maquetación… Aunque a las únicas que veo puestas son a Judith y a Gore, en primer plano. Mientras, Arianna (Chochi 1) estará contándole guarrerías a Adriana, en tanto que Ilka (Chochi 2) y Fer están muy pendientes a esa conversación tan morbosa.
 

 
Dejamos a los chicos trabajar, y nos pasamos por los aseos de la Facultad de Ciencias de la Información de la ULL. Siempre me ha parecido curioso el de los chicos, por ese semicírculo corroído del ácido úrico. Son formas arquitectónicas conceptuales que distraen a todo aquel que vaya a hacer un pis.
 

 
Uno de mis recuerdos más remotos al pisar por primera vez la Pirámide me lleva a esta imagen. Entre manchas sospechosas y otros escritos de dudoso gusto, hallamos tras la puerta de uno de los váteres esta inscripción: Spice up your life. Aún me pregunto a qué otro fan habré tomado yo el relevo en la carrera…
 

 
Volvemos a tirar para otro de los pasillos de la planta alta. ¿Se ha quedado ya usted deslumbrado por este garabato de la construcción? Pues venga, demos la vuelta porque el festival de andamios que hay aquí suelto no nos deja continuar.
 

 
Yo le presentaría uno de los departamentos de la Pirámide de la Universidad de La Laguna. Pero hay poco que ver a menos que le interesen realmente apreciar nuestras sillas en todo su esplendor. Además, la luz del foco las hace más radiantes.
 

 
Esta es justo la primera planta. ¡La de veces que el curso pasado hemos cruzado este pasillo para ir al baño o comprar chucherías de la máquina! Al fondo queda nuestra antigua clase.
 

 
No estemos mucho aquí, que me emociono recordando aquellas horas muertas, entre clase y clase, en las que arrimábamos el culo a las barandillas y nos contábamos chistes malos. La rampa que queda a nuestra derecha conduce a la planta baja, donde están los estudios de radio y de televisión. Allí tuvimos un intento de crear nuestra propia emisora. Pero las obras cortaron nuestras alas. Hay una planta más profunda, pero todo el que la ha bajado no ha regresado para contárnoslo (porque no es nada interesante, no por otra cosa).
 

 
Ante la imposibilidad de mostrarle algunos sitios de la facultad, he de tirar de ciertas imágenes de archivo. Fíjese en esta foto, de nuestro aula a fines del 2004: las Chochis siempre juntas, y es que la que la unión las hacía más fuertes para aguantar las clases de inglés.
 

 
Esta es una foto que eché con el móvil NOKIA 3310 el primer día que estuve en la facultad, para hacer la prueba de aptitud, fascinado por los encantos de hormigón. Subiendo esta otra rampa íbamos a la cafetería, debajo de ella podíamos ir a la delegación de alumnos, y tirando para la izquierda estaba la entrada de la biblioteca, Hace tiempo que no paso realmente, así que no se quede con mis indicaciones por las modificaciones, no sea que para la próxima encontremos la delegación en el descansillo de la rampa.
 

Continuando la subida de la rampa llegamos nuevamente a la segunda planta. En este punto quedaba la administración (hoy desmantelado), y la salida que lleva al Campus de Guajara. Existe otra planta alta, la que conduce al salón de grados.
 

 
Como dije, este es el otro acceso a la Facultad de Ciencias de la Información, pero desde arriba. Gracias a él estamos comunicados con la vida que transcurre en el Campus de la ULL, en la que los estudiantes disfrutan del sol tirados en la hierba y de una Biblioteca General con los más diversos libros (y que no están cerrados en una vitrina como en nuestra “joyería”).
 

 
Coincidimos con las obras del tranvía. Ya ve, que no hay sitio por aquí del que nos libremos de no ensuciarnos de cemento. Y bueno… la visita acaba aquí. Pásese usted otro año, para que vea la metamorfosis de este paraje sin igual que… ¡Oh! Me acabo de acordar de que teníamos que haber bajado hacia los aparcamientos de la facultad. Vamos, corriendo.
 

 
Es que Arianna se ofreció antes a llevarnos en su coche, de camino a sus clases de baile. Luisa, no te quedes mirando que no vienes. Es que ella le gusta más un paseo que a un perrito.
 

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