Qué fue de los concursantes de ‘Gran Hermano 9’

Podrás tener sol. Podrás ofrecer vacaciones. Pero lo que no tienes, jodido verano, son reality shows nuevos. Por eso suelo aprovechar esta temporada estival para ponerme al día con viejas glorias televisivas. Como encontré un blog donde descargar las galas de Gran Hermano, pues me salvó de la deshonra de decir que hay dos ediciones que no he visto. Una de ellas fue Gran Hermano 9, emitido a fines de 2007. Muchos lo recordarán todavía por Amor Romeira, su concursante más mediática. Pero profundizando en esta edición comprobamos que va más allá, que hubo también otros personajes y situaciones memorables.

Mientras veía Gran Hermano 9, ¡12 años después!, me preguntaba del paradero de algunos de ellos. Dentro de la casa de Guadalix de La Sierra compartían sus aspiraciones. Pero una vez fuera sus vidas no pudieron acabar más diferentes. ¿Qué les trajo su participación por el programa rey de Telecinco? ¿Les cayó la fama a todos por igual? ¿Cumplieron sus objetivos? Vamos a chismorrear…
 
Maite y Rebeca Franco.

Gran Hermano 9 empezó fuerte. Rebeca sopló en el casting que tenía una hermana mayor (de su padre con una mujer anterior), que no conocía. Y los del programa, que son tan guasones, la buscaron para meterla con ella dentro del concurso a ver cómo reaccionaba. Nos regalaron un momento que ha pasado a la posteridad cuando Maite, con una emoción contenida pero con ganas de recuperar el tiempo perdido, se quedó todavía más perdida al revelarle su identidad. Rebeca lo único que pudo contestar era si tenía fuego. Después de la calada imagino que se le revolverían las tripas porque empezó a sacar sapos y y culebras de ella (a sus espaldas) y, ya que estaba, de Amor (a sus espaldas). Ambas abandonaron en menos de seis días el encierro. La primera porque ya no pintaba nada, y la segunda argumentando que fue por el «choque emocional» de ese encuentro. Quizás querría pasearse por platós. Lo cierto es que acudía a las galas posteriores de forma intermitente. Tampoco nadie la echó en falta, tanto que no existen entradas que nos desvelen qué fue de ella (y menos de su hermana).

 
Amor Romeira.

El secreto de Amor… Y no es el título de una peli porno, como el de La Veneno. Es el tema que sacudió Gran Hermano 9 durante varias semanas. Ella entró con un secreto por el que, por H o por B, los concursantes se fueron enterando. Ella quiso vivir su sueño de que la conocieran por cómo se siente, una mujer. Pero unos bocachanclas desvelaron su identidad sexual gritando desde el exterior. Además, alguno que otro la comparaban con una drag queen, que si tenía bigote, que si sus facciones eran de macho… Lo importante fue el papel que cumplió la majorera dentro de Guadalix de La Sierra, y era sacar a sus enemigos de sus casillas. Claro que lo consiguió, pero eso hizo que el público la tuviera entre ceja y ceja. Por ello y por la presión salió expulsada, y abandonó más tarde en su repesca. Al año siguiente realizó su sueño, precisamente de manos de Mercedes Milá en su programa Diario de… Amor, que siguió el proceso de su cambio de sexo. Participó en Gran Hermano: El Reencuentro (2009) haciendo pareja con Andallá, que se llevaban como el perro y el gato por el contraste de mentalidades. Desde entonces ha presentado los carnavales de Fuerteventura, se ha acostado con más de 1.500 hombres, fue agredida por Nova y así, protagonista de mil y una polémicas. Actualmente volvió a ser centro de los medios al criticar (y con razón) al Servicio Canario de Salud por desatender a su madre, víctima de un ictus.

 
David Corsín.

Gran Hermano 9 se convirtió en la edición de los abandonos… por niñatadas (y menos mal que luego aplicaron las sanciones por causas injustificadas). En esta ocasión fue porque el vasco se sintió «acosado» por otra concursante, Paula. Vale que la chica fuera una pesada, pero desde luego no era ni la sombra de Glenn Close en Atracción Fatal (Adrian Lyne, 1987). Lo cierto es que más bien fue protagonista de una película de Scorcesse, o mejor, de Santiago Segura. El Mundo publicó en diciembre de 2007 la noticia de que él y su hermano se habían agenciado un maletín de cocaína, aprovechando una tiroteo de narcotraficantes. Lo que encontraron en su casa era marihuana para consumo propio, que fue lo único que aceptó el también conocido como ‘El Fleky’. Así que finalmente denunció al diario por 800.000€ por daños y prejuicios.

FUENTE: World Of Big Brother.

 
Paula Pérez.

La acosadora en cuestión era Paula, que podía haber sido la Bonnie de este Clyde vasco. Entró como cantante de orquestas pero allí dentro no llegó a hacer mucho alarde de sus cuerdas vocales. Lo que sí exhibió con gusto fue su cuerpo en portadas de Interviú, FHM, Primera Línea (y de Jara y Sedal si la hubiesen dejado)… El boom mediático la llevó a trabajar en la Televisión de Galicia, aunque ha permanecido más en los escenarios musicales con orquestas. Lo último que sabemos de ella es que sigue en Galicia queriendo mantener una vida estable como la de cualquier cristiano español.

 
Karen Delgado.

De Miss Tenerife a concursante de Gran Hermano 9. Entró en disputa con Óliver porque se dieron unas palmaditas en una pelea tonta, que muchos se echaron las manos a la cabeza al considerar que era maltrato. También se llevó mal con algunas compañeras (típicas pelas de gatas) pero nada más destacable. Apareció enseñando el busto en Interviú tres años después (será a falta de modelos, si ya nadie se acordaba de ella). En la entrevista reconoció que no fue una experiencia agradable y que continúa con su sueño de dedicarse a la música. Desconocemos si sigue siendo un sueño y se habrá despertado…

FUENTE: El Norte de Castilla.

 
Dadi Mehad.

El legionario de Ceuta se presentaba en el reality show de Telecinco como el ‘payaso blanco’ o chistoso. Es la clásica figura en la que por su desperpajo buscaba el beneplácito de sus compañeros de Guadalix de La Sierra y vídeos cachondos para el programa. Sin embargo tuvo que abandonar voluntariamente, pues le fue notificado que su suegro entró en coma (finalmente se recuperó) y su familia le necesitaba fuera. No supimos mucho más tras su paso por el programa, ya que no buscó más planos que dentro de la casa.

FUENTE: Gran Hermano Web.

 
Lucy Gómez.

Probablemente sea la concursante de Gran Hermano 9 que más pasó desapercibida, y eso que andaba a la gresca con compañeras como Melania. Entró además como «chica de oro» junto a Ara, pues después de una semana de convivencia los propios concursantes elegían cuál de las dos permanecía como concursante de pleno derecho. Ambas trataron de arrimar cebolleta con Rodrigo, a ver quién se hacía mas vídeos. Pero ni antes ni después le funcionó a esta cubana. Lo único que consiguió tras su paso por Gran Hemano 9 fue una portada de Interviú, cual Pamela Anderson venida a menos.

FUENTE. 20 Minutos.

 
Piero Righetto.

Sin duda fue uno de los personajazos de esta edición de Gran Hermano. Ese canon de escultura romana cautivó hasta a la propia Mercedes Milá, que una vez los dos en plató se hizo la remolona y rechazó una cena con él. Ahora bien, Amor descubrió el rodillo que escondía bajo el pijama pero fue Melania la que rebozó con el. Dijeron que lo de ambos era sólo sexo, sin sentimientos, aunque se les siguió viendo demasiado juntitos una vez fuera de Guadalix. La pareja no volvió a verse hasta Gran Hermano: El Reencuentro, cuando intentaron volver a recuperar esa pasión. Nada. Piero también fue llamado para concursar en Mira quién salta en 2013 pero abandonó tras romperse el tímpano. Por entonces también se le conoció una conquista (harta internacional) con Demii Moore. ¡Me encantaaaaa!

FUENTE: Ella Hoy.

 
Melania Querol.

Por muchos, la mejor concursante de Gran Hermano 9. Era auténtica, lo que le llevó más de un quebranto en la casa… Y a ella que se lo sudaba. Lo decía todo a la cara y no se cortaba por nada. Ello lo llevó a rebozarse con Piero, efectivamente, por todas las esquinas. Tampoco se contuvo en posar para Interviú ni para repetir experiencia con su ‘panetone’ italiano en Gran Hermano: El Reencuentro. Sin embargo continuó viviendo su independencia fuera de las cámaras, terminó Derecho, se hizo procuradora y ha estado de acá para allá haciendo lo que más le sale del bolo, como diría Mercedes Milá. Una vida ejemplar.

FUENTE: Telecinco.

 
Andalla Mbengue.

El reality de Telecinco se jactó de meter en la casa de Guadalix de La Sierra al primer concursante africano de su formato. De hecho el propio senegalés confiesa que su paso por el programa radicó en mostrar «que con todo lo que se hablaba de los africanos y de la imagen que se daba por el tema de las pateras era buena idea arriesgarme a enseñar quiénes somos exactamente, lo que comemos, cómo convivimos con la gente…». Junto a Dadi encarnó ese ‘payaso blanco’. Pero también vivió duros enfrentamientos, sobre todo con Amor, que le sacaba de sus casillas habitualmente por sus creencias machistas. Es por eso por lo que regresaron como pareja en Gran Hermano: El Reencuentro. Andalla terminó casándose con una joven chica senegalesa.

FUENTE: 20 Minutos.

 
Eneko Van Horenbeke.

La de veces que se daba a este vizcaíno como vencedor de su edición, tan mozalbete, tan simpático, tan recto. Pero quizás fue expulsado por la audiencia por ser algo apocado y mantener demasiado las formas, aunque en sus últimos días ya estaba sacando su resquemor hacia ciertos concursantes. Tras Gran Hermano 9 le pilló el gusto a los realities y fue el primer vencedor de El Conquistador del Fin del Mundo, repitiendo hazaña en su décima edición (que para eso fue remero vasco, oiga). No se ha despegado de la pantalla y ha intervenido como tertuliano en programas de la televisión vasca, no exento de polémica.

FUENTE: Teléame.

 
Ángela Linares.

No se llevó el ansiado premio pero sí dos récords hasta el momento en el reality de Telecinco: ser la participante que se pasó más tiempo sin salir a la palestra de nominados (aguantó 102 días en la casa) y, por una vez que sale, es expulsada por el 92,69% de los votos. La verdad es que la toledana era muy irritante y chiquillaja, porque cualquier cosa que se le decía se lo tomaba a mal y se rallaba más que un limón para una tarta. Entró en la casa con un 2% de capacidad visual, y muchos dudaban de su ceguera porque sabía manejarse perfectamente. Sorprendió a propios y extraños (y a gente de buen gusto) al salir en tetas en Interviú. Pero también que finalmente se casara con su novio tras pocos meses de empezar la relación, y tuviera gemelos. Contaba que un posible parto ponía en peligro lo que le quedaba de vista y en efecto sólo ve un 1,18%. Pero está feliz porque ha valido la pena.

FUENTE: QMD.

 
Óliver Pérez.

Gran Hermano 9 se llenó de canarios. Y de cantantes también (junto a Paula y Karen). Saltó a la fama por participar en Factor X, no como artista sino porque Pamela se prendó de su imagen y fue a Gran Canaria a buscarlo (infructuosamente, obvio). Lo contó en el casting y ya sabemos lo cachondos que son los de Gran Hermano. No vivieron una historia de amor dentro de la casa. Más bien fue un trío con su hermana gemela. Tan bien se llevaron que lo consideraban ‘el trillizo’. Fuera de la casa realizó su sueño (el de Pamela) de convertirse en pareja y abrir juntos la peluquería Pamela Gemela. Continuó con sus orquestas, sí. Pero a saber qué ocurrió para que de la noche a la mañana, tras siete años de relación, Óliver la dejara y se fuera con otra con la que acabaría siendo padre. Vamos, todo un dramón canario.

 
Rodrigo Urbina.

Este marine irrumpió en Gran Hermano 9 como Richard Gere conquistando corazones y finalmente no se llevó ni las raspas. Estaba por los huesos de Melania. Pero aquello acabó como en una canción de Dos hombres y un destino, el italiano se llevó el ‘gelatto’ al agua. Se puso súper celoso, eso sí, y acabó con esa imagen de galán que se tenía de él. Aún así sobrevivió hasta la final y quedó tercero. Lo poco que sabemos de él desde entonces, según su Twitter, es que se casó y sigue siendo un «trotamundos, soñador y culo inquieto, con ganas de vivir la vida siempre al máximo».

FUENTE: Twitter.

 
Conchi y Pamela De Los Santos.

Pues sí, también fue la primera vez que entraban en este reality de Telecinco un par de gemelas. Y lo hicieron concursando como una. Hicieron lo previsible: engañar a los concursantes fingiendo que eran una sola, pelearse entre ellas, y ponerse celosas cuando Óliver bebía los vientos por la concursante argentina de intercambio. Se pasaron el concurso hablando de Los Palacios, su pueblo de Sevilla. No tuvieron una gran historia que contar al margen de todo esto, y sin embargo acabaron segundas finalistas por su desparpajo. La historia post Gran Hermano 9 de Pamela ya la conocemos. Tras la ruptura con Óliver se mandó a mudar a Noruega a llorar sus penas (como peluquera, como no podía ser de otra). Su gemela Conchi no se ha movido de Sevilla y montó allí su propia peluquería. Acabaron como Pili y Mili, cada una por su cuenta.

FUENTE: Telecinco.

 
Judit Iglesias.

Acabamos este especial revival de Gran Hermano 9 preguntándonos qué fue de la ganadora de la edición. También fue la primera (y única) vez que es vencedora una sustituta, pues venía supliendo el hueco de Rebeca diez días después de empezar el programa. Cumplió los clásicos requisitos de ganadora: era la ‘rarita’, la marginada, la plantada por el amor (estaba por Eneko pero él no pudo darle amor, como cantaba Merche). Realmente no jugó tantos vídeos e historias como otros, pero tenía tal autenticidad como persona que la hicieron merecedora del premio. Aprovechó el tirón mediático para hacerse modelo, DJ, youtuber pero también acabó sus estudios en sexología.

FUENTE: Más Corazón.

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