Las 5 escenas de sexo más guarras de “Élite”

No podemos concebir Élite (Netflix, 2018 – ) sin sexo. Es inevitable. A una serie de jóvenes no se le puede quitar la líbido de entre sus protagonistas, unido a que hay que dar carnaza a los espectadores. Prácticamente en cada uno de los capítulos de esta serie de Netflix hay una o más escenas de sexo. Algunas forman parte de la trama, otras son tan inesperadas que sorprenden hasta al apuntador. Y las demás están puestas para decorar. Pero todas enseñan chicha. Hoy vamos a ver todas esas chichas de Élite juntas en una selección de escenas de sexo que son “bocatto di cardinale”.
 

05. Samuel + Marina.

Siempre hay una primea vez para todo. Y la primera chingada de Samuel la vieron todos los suscriptores de Netflix. Ocupa el último lugar de este ranking de escenas de sexo de Élite porque el pobre no dio tiro al blanco, y literalmente. Para ser su primera vez el gatillazo vino a visitarle. El pobre… Seguramente fue presa de los nervios. Sólo le dio tiempo a bajarle las bragas a Marina, ver el percal y poco más. Fue como una de esas típicas escenas de sexo donde el nerd americano consigue enrollarse con la más guarrilla del insti y al final hay un desenlace inesperado y desternillante. Aunque el ingenuo de Samu poco se rió aquí.


04. Ander + Omar.

En los tiempos que corren, prescindir de una trama homosexual en cualquier ficción juvenil que se precie es delito. Élite no podía ser menos. Además de lidiar con ese hándicap social, está la circunstancia de Omar, que viene de una familia musulmán rígida. Quizás eso les haga ponerse más cerdetes, pensando en que pueden ser pillados. Y aunque a veces pare los pies a Ander, Omar se deja toquetear en cualquier parte, como si es en plena fiesta social detrás de unos bidones. Hay varias escenas de sexo entre ellos pero la de la casita del jardín fue en la que más dieron rienda suelta a su pasión turca.


03. Nano + Marina.

Marina no es muy fan de los gatillazos. Eso de que Samuel la dejase cachonda como un mono y no cumpliese hasta el final no va con ella. ¿A quién tenía más cerca? Pues a su propio hermano, el Nano. Sabe que no le conviene, que aunque también es de baja estirpe anda con temas de camelleo. Pero, qué diablos. Luce bravura y tiene pinta de don Juan, como el torito guapo. Probablemente porque es el personaje más peligroso de Élite, Marina nos regala una de las escenas de sexo más tórridas, en el salón de su casa. Volver a ver sentados los programas de Bertín Osborne en ese sofá no será lo mismo.


02. Lucrecia + Guzmán.

Se tratan de los protagonistas de Élite que menos follan. Será porque prefieren follar a los demás de forma intelectual que carnal. Sin embargo nos regalan un arranque de esta serie de Netflix por todo lo alto. Nadia, que es la alumna musulmana de Las Encinas que logra salvarse de cualquiera de las escenas de sexo, los descubre en las duchas como quien ve a dos perros montándoselo. Será que es rígida, pero se lo toma de lo más normal. Quienes sufren por ser descubiertos es la misma pareja, aunque se lo estaban pasando de maravilla como cuando Reina y Golfo se ponen a fabricar más perritos.


01. Polo + Carla + Christian.

El podio de honor pertenece sí o sí al trío que más nos ha dado escenas de sexo en Élite, sin lugar a dudas. Empezó como un juego para dar un poco de engrasante a una relación fría. Pero terminaron por integrar a uno más en la familia. Lo malo es cuando Polo tiene más atracción por el nuevo que por su novia de toda la vida, y a Christian tampoco es que la vayan las mariconadas. Sin embargo esa relación sexual nos dará escenas de sexting (para lo único que sirve el Skype), mamadas a la zorrúa, vouyerismo, infidelidades y un trío sensacional. ¡Un spin-off para ellos, YA!

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