De “algo pequeñito” a algo grande

¡¡¡Qué fuerrrrrteeeee!!! No he parado de decirme esto durante toda la preselección española a Eurovisión, especialmente desde que John Cobra dio la nota hasta que Daniel Diges (El Gato, ¡nuestro Gato de Nada es para siempre!) se proclamó vencedor contra todo pronóstico, pasando por aquellos artistas de los que se esperaba más y por aquellos otros de los que se esperaba menos. Sin duda, fue una gala para recordar… (más…)






Mmm… Por ahí habrá alguno que mantenía la fe de que mi frikismo no llegaba a niveles alarmistas. Por favor, que vuelvan a leer el título de este artículo. Sí, se trata de una revisión eurovisiva de las mías y, como de aquí al próximo Festival aún queda cacho, pues vamos a aprovechar lo que el pasado nos ha dejado. He decidido escoger la 25º edición del concurso por eso mismo, por la conmemoración del cuarto de siglo (ay, y pensar que ahora vamos a por la 54º…), amén de otras características que comenzamos a desentrañar a partir de, ¡ya!