El ‘mariconismo’ en carnavales

Un tópico de carnavales es que los chicos se disfracen de mujeres en todas sus variantes: marujas, monjas, bailarinas, putas… Es lógico, porque se trata de un disfraz muy barato y accesible. ¿Quién no tiene una madre o una amiga que le preste sus medias? (aunque también me da por pensar que muchos aprovechan la excusa para desinhibir su lado femenino y poder toquetear a sus amiguitos sin que le partan la cara…). Pero este “mariconismo” ha ido más allá. Y es que poco a poco las cervezas canarias han recurrido a las faldas, al travestismo y a las plumas para publicitar sus productos.

Digamos que todo comienza, fundamentalmente, con el anuncio del año pasado de Reina en carnavales. Fue uno de los spots más comentados por su originalidad y simpatía: El supuesto director de la fábrica de dicha cerveza tinerfeña, disfrazado de Carmen Miranda, llama la atención de uno de sus obreros, el único que va con el mono de trabajo puesto. Ese es el argumento de la versión larga, porque luego hay clips de diez segundos sobre las situaciones dispares en la fábrica, estos ya con mucha menos gracia (la creatividad en Chicharrolandia no iba a dar para más). Lo malo de la campaña de este año es que han vuelto a reponer los mismos spots, y ya resulta repetitivo.

Pienso que las cervezas en Gran Canaria han copiado este modelo para sus campañas actuales. Por ejemplo, Tropical ha echado mano del tema de las fiestas (carnaval latino) para disfrazar de chica de comparsa a un tipo poco agraciado con barba en sus spots. El argumento también es algo surrealista, pero tiene su gancho: Son dos clips (al menos, los que yo he visto) que giran entorno a lo que puede dar de sí una lata de cerveza.

Y por último, la cerveza oficial de los carnavales de Las Palmas de Gran Canaria, Heineken, opta por un anuncio más sencillo: Un hombre saca una lata de la nevera, la abre, y de pronto ve a su doble en el espejo disfrazada de drag-queen. Bueno… al menos va con la cara pintorreada, con peluca y uñas como para jugar a esgrima. Por supuesto, todos los complementos de color verde. Porque si no “piensas en verde”, no estás borracho.

En fin, que el “mariconismo” se está institucionalizando en cada edición, tanto en las calles (como iba siendo) como en las vallas publicitarias. Y es que si no te disfrazas de mujer, es que no estamos en carnavales.

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