Nuevas citas para la posteridad

Anduve yo el otro día por Facebook y me crucé con una web que había ‘linkeado’ uno de mis contactos. Mucho se ha hecho esperar algo así, un espacio que recopila las frases más ingeniosas y aberrantes de esos que dicen tener potestad para educarnos. Porque, quién alguna vez que otra en su vida no ha apuntado en su libreta las chorradas que soltaba un profesor en medio de su clase. Yo era fan incondicional de esos momentos, cosa que ya dejé patente en uno de los primigenios artículos de este blog.
Ahora he vuelto a enfermar de revival y he desempolvado mi libro fotocopiado (siempre he arrastrado una particular crisis económica), ahí donde anotaba las perlas de la profesora más aguda que jamás haya tenido. Cada vez que recuerdo mis tiempos de tercero de B.U.P., mis ojos brillan en parte gracias a esos momentos en clase de Historia de España.
Recuerdo estar subrayando entre todos lo más importante de cada tema, y de repente la profesora callaba para hacer un inciso. No de cómo El Cid remontaba con gallardía cada embiste de la conquista musulmana. Sino, por ejemplo, de cómo fue a Murcia y no veía más que horchaterías. También solía pasar que hablaba ella sola en voz alta, o se hacía pasar por un alumno interesado para responderse a sí misma (“Hubo una mezcla de supervivencias góticas… ‘¿Qué es eso, señorita?’”). Y así, el libro lleno. Hoy transcribo varias de estas joyitas, pero me da que va para varios volúmenes más: (más…)