Lisa Rinna: “EL labio”
¿Quién es Lisa Rinna para que merezca un artículo, en este o en otro blog? Nadie. El único mérito que tiene son sus papeles fijos en el serial Days of Our Lives (NBC, durante las temporadas 1992-1995 y 2002-2003) y en Melrose Place (Fox, durante 1996-1998). A partir de ahí se ha dedicado cual ‘Ana Obregón’ estadounidense a vivir del cuento, presentando programas de poca monta y participando en realities. Entonces, ¿para qué voy a hablar de ella?
Se le ve en los labios. Lisa Rinna es en toda ella silicona. Viéndola en Melrose Place yo y todos deducimos que esa masa cárnica no es normal. Lisa Deanna Rinna (Oregón, 1963) tomó la decisión junto a una amiga de inyectarse silicona, allá por 1986. Pero me da por entonces se había comprado un bono-descuento donde quiera que se fuese a operarse, porque su evolución física a lo largo de los años es bastante… sobrecogedora:
Lo fuerte (bueno, no tan fuerte en comparación con la galería de los horrores que acabamos de ver) es que no admitiese hasta el año pasado que sus labios no eran naturales, y encima sea ahora cuando declara: “Mis labios comenzaron a definir quién soy. Eso me molestó”, de ahí que terminase por quitarse silicona.
La… ¿actriz? sigue desvelando que se ha pasado de la raya en cuanto al resto de las operaciones faciales (y tetas, que según ella es su única intervención de cirugía). Sin embargo, ha llegado a tal extremo con la intención de mantenerse en el candelero mediático.
Y tanto. El año pasado obtuvo su segunda portada en la revista Playboy (la primera fue en 1998), donde posa absolutamente desnuda con 46 años. Viéndola en dichas fotos uno no piensa sólo en bótox al horno. Es que también le han dado tijeretazo a todos y cada uno de esos fotogramas, porque biológicamente no se puede estar así:
Cada vez que la veía en Melrose Place y me entraba curiosidad por ver cómo estaba ahora a través de las imágenes de Google, pensaba: “esto tengo que decírselo a alguien. No me puedo callar”. En fin, que ya me he desahogado a gusto.



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