La panza de burro

Díganme si este panorama playero es propio del verano. Es asomarse cada día a la calle, ver todo lo negro, y quitarle las ganas a uno de salir. ¡Qué bajón! Siempre he dicho que Las Palmas de Gran Canaria está gafada todos los años, por esta época. Julio, lo peor; en agosto, quizás algunos días puntuales se levanta el día; y ya, en septiembre, cuando muchos ya regresan a sus ‘quereseres’, es cuando aparece el sol y te pica, no sólo la piel sino también el humor. (más…)