¿Un final ‘perdido’?

Mientras que los (hiper-mega) fans de Perdidos duermen a estas horas, aquí me hallo escribiendo estas líneas. Decidí por no cambiar mis horas de sueño y verlo después de la emisión estadounidense. Lo bueno que tiene es que estás más espabilado para tratar de entender el esperado cierre de la serie, aunque no lo suficiente. A una gran mayoría les ha fastidiado; a otros (parece que pocos) les ha encantado, entre los que me cuento. Fue una auténtica noche de fin de año: empieza el año 0 d.Lost.
Se llevaba muchísimo tiempo hablando de cómo sería el final de Perdidos. No era para menos, porque cada uno de sus 121 capítulos no hacía más que abrir nuevos interrogantes. Los fieles espectadores se mosqueaban por las numerosas relaciones imposibles entre las tramas, algunas de las cuales se han ido explicando en los últimos episodios. Lejos de cerrarse todas en The end, ha abierto otras tantas que han dado pie a los seguidores (antes de irse a trabajar o a dormir) a formular sus propias teorías. Jode. Pero esa es la magia.
El episodio definitivo se basó en el ajusticiamiento de Némesis (el famoso ‘humo negro’) y en el despertar de la memoria desde el otro mundo paralelo, abierto en esta sexta temporada. Los puntos álgidos fueron, sin duda, la cristalización y el reencuentro de parejas amorosas tan populares como ancestrales. No obviemos la lucha mortal entre Némesis / Locke y Jack (convertido en el nuevo protector de la isla), momento que se acercó al divismo de las viejas películas de romanos. La fotografía se cubrió de gloria en el peñasco.
Como dije, pocos han quedado conformes con el final propuesto por los creadores de la serie, Jeffrey Lieber, J.J. Abrams y Damon Lindelof. Rodaron dos finales más (medida usual en series que despiertan voracidad), y quizás se equivocaron al escoger cual emitir. No obstante, y aunque terminé de ver Perdidos igual que como la empecé, sin entender nada, lo cierto es que todo resultó tan poético que si no llorabas es porque no eras humano.
La historia se cerró en sí misma, con Jack caído en el mismo lugar donde nació por segunda vez. Previamente lo vimos en la iglesia, esperando a ver el cuerpo fallecido de su padre, que se apareció fuera del ataúd. La conversación mantenida es la clave de la serie de la cadena ABC. Jack concluyó que si es capaz de verlo, era porque también estaba muerto. Christian Shepard se lució con un discursito sobre la muerte, y le invitó a unirse con aquellos personajes que le dieron el mejor momento de su vida. Y todos, felices y contentos. A su vez, Jack terminaba de morir en la isla. Fundido a negro y créditos. ¿Qué es lo que había pasado?
La teoría general parece ser la de que al final todos mueren. Mi idea en bruto es la de que los responsables de la historia respetaron esa línea desconcertante para darnos un desenlace también surrealista que ni ellos mismos entienden. Pero por perder unos minutos más pensando, creo que el verdadero significado este: lo ocurrido en la isla es cierto; todo el mundo paralelo es una ensoñación de Jack justo antes de morir, entre los bambús. O sea, en el moemnto en que cierra los ojos no todos están muertos, pero no todos están vivos.
Christian hace referencia a que es una reunión a partir de la muerte de cada uno de ellos en algún instante de sus vidas (lo que deja más o menos claro que los que volaron en avión podrían haber seguido viviendo unos años más). Pero no concuerda demasiado porque en la iglesia faltan otros personajes que fallecieron y son igual de relevantes, como Michael o Ana Lucía.
Los productores de Perdidos han afirmado que no habrá vuelta atrás (ni una secuela tanto en televisión como en el cine). Y me parece bien, porque de lo contrario sería faltar la honra de la vasta creación. Sin embargo, han de cargar todas sus vidas con dejar irresueltas misterios como el origen de la isla (ya me imagino una precuela), sus efectos electromagnéticos, por qué Jacob sí era capaz de salir de la isla (tanto que decía la “madre” que no debían / podían) o cómo es que Jack se pega la última media hora desangrándose de aquí para allá, tan pancho…
No quiero terminar el repaso a esta gran experiencia audiovisual sin citar a Cuatro y su esfuerzo por emitir casi simultáneamente el capítulo final. Se comieron casi seis minutos, los subtítulos no estaban sincronizados en algunos puntos (es más, se repitió la conversación ‘Sayd-Shanon’ en ‘Locke-Jack’, y el momento en que bajaban a Desmond no tenía nada de romántico), y hubo una pausa a mitad para emitir una promo cuando anunciaron que no habrían cortes. Pero hay que ser flexibles, porque algo así nunca se había sucedido en España.
En fin, que ya podemos estar tranquilos porque Perdidos ya ha terminado. O no, porque para otros empieza la agonía, para aquellos que querían saber de todo, todo. Repito: no tiene por qué servírsenos en bandeja las explicaciones. Aún nos sirve la imaginación para mantener con vida esta gran historia bautizada como Lost.
24 Mayo, 2010 a las 17:53
Ya ves que visite tu blog, y ahora me voy a dignar a comentar este articulo. Decirte que nunca se esta lo suficientemente espabilado para ver Lost!! Me quieres decir que se ha explicado en esta 6ª temporada que ha sido la menos aclaratoria de todas desde mi punto de vista. Totalmente de acuerdo en que quizá se equivocaron con la elección del capitulo pero habria que ver los otros para poder opinar mejor, creo que deberian emitirlos porque tendrian la misma o mas audiencia que la que tuvo este ultimo capitulo. Y tu “verdadero significado” lo respeto pero o me lo explicas mejor o no lo entiendo. ¿Jack sueña antes de morir que quiere verse con los demas en un mundo paralelo donde todos estan muertos? ¿Y se inventa los papeles de cada uno en ese sueño incluyendo que tiene un hijo? Yo soy una para las cuales empieza la agonia en este momento aunque, como dijo la directora de contenidos de Cuatro, Lost se ha hecho para que el espectador de rienda suelta a la imaginación y especulación.
31 Mayo, 2010 a las 20:04
Yo creo que se han explicado muchas cosas (no todas, obviamente). Lo que pasa es que hay que saber pillarlas y luego interpretarlas. Vamos, que es una serie cuanto menos erudita, que obliga al espectador a no ser pasivo.
Sobre tu posicionamiento a mi teoría, he de insistir en que para mi el mundo paralelo es un sueño de Jack antes de morir. ¿No tenemos nosotros mismos la sensación de que hemos soñado con tanats cosas en una sóla noche? ¿No nos inventamos (conscientes o inconscientemente papeles, cada cual más surrealista, como es el caso del romance entre Jack y Juliet?