REVIÚ de Eurovisión 2001

El Festival de Eurovisión no es una semana (entre semifinales y la final). Es casi medio año, entre que van saliendo las primeras candidaturas hasta el resacón de la victoria y/o derrota. Así que las semanas que restan a la celebración del 2010 las sigo dedicando a este concurso que cada vez tiene más de espectáculo que de arte musical. No es el caso de la edición que nos ocupa la crítica de hoy. Sin embargo, hay en él un germen que caracterizaría al resto de la década que empezaba: la invasión de la Europa del este. (más…)