Una genialidad con factura de TV-Movie

Nunca es tarde para hablar de una serie antigua mientras esta sea buena. A dos metros bajo tierra lo es, aunque me costó asimilarla en sus primeros capítulos. Empezó como uno de esos casos en que lo tomas sin ganas, en principio. Aburría, decepcionaba, inexplicaba su popularidad tal como lo sentí con Los Soprano. Sin embargo, tras haber visto los 13 episodios de su temporada inicial, con ella sí que no veo otra conclusión que apartarla del montón como una serie de culto personal.
A dos metros bajo tierra (o Six feet under) es como una de esas películas clásicas de las que tanto oyes hablar, pero que nunca has visto y no sabes cuándo llegará el día en que te entren ganas. Y mira que la serie es (relativamente) vieja, ya que empezó en 2001 hasta llegar a cinco temporadas en 2005.
La típica respuesta cuando preguntan de qué trata sería la de una familia que lleva una funeraria. Dicho así, parece que hablamos de topicazo de la ficción española: familia y profesión. Pero no, porque está hecha de forma tan liberal y escabrosa que ningún directivo de nuestro país se atrevería a financiarla. Ello quizás explicaría su pase marginal por La 2 de TVE.
Mi primera impresión de esta otra serie de la HBO, prestigiosa cadena norteamericana que suele acertar con sus producciones (logro que se justifica al ser de pago y no venderse al mejor postor), es que su calidad no podía ser mayor a la de las “tv-movies” de nuestros fines de semana. Su ritmo pausado, la carencia del suficiente apoyo musical, las tramas prototípicas o los berrinches y lloros tan falsos de sus personajes no me hacían pensar otra cosa.
Bueno, después de ver la primera temporada completa lo sigo pensando. No obstante, guarda esa magia que requiere toda ficción de éxito: la simpatía que despiertan sus personajes. Según la identidad del público, le puede caer mejor o peor un protagonista u otro. Pero todos tienen fuerza y carácter independientes.
Eso sí, no soporto el personaje de la matriarca, una “Bree” entrada en años que se resiste a llevar una vida sin ataduras, más que nada porque su forma de ser es muy surrealista. En ello colabora un doblaje especialmente malo, si bien es cierto que la voz de Luisa Ezquerra nunca me ha parecido creíble (por eso odio al personaje de Lois, de Padre de familia).
A simple vista y como casi lo he dado a entender, A dos metros bajo tierra parecerá un drama de pastiche. Pero nada más lejos cuando otros lo consideran una comedia. Los momentos tan hilarantes superan con creces a los de sentimentalismo profundo. La serie juega con el humor negro (el tema de la muerte y los entierros dan mucho juego) y con chistes explícitamente sexuales, lo que le hace ganar en verosimilitud.
Pero esos momentos de sentimentalismo profundo tampoco hay que obviarlos. Las relaciones familiares, profesionales, sociales y de pareja son sus cuatro vértices fundamentales. Uno de los temas que más destaca en originalidad, por ser una serie norteamericana, es el de la homosexualidad reprimida de David Fisher, uno de los hermanos socios.
Una comparación suculenta la tendríamos con Queer as folk, que triunfaba paralelamente en aquellos momentos. Al margen de si la serie de HBO aprovechaba el tirón de la de Showtime, creo la manera en que aborda un asunto tan delicado en Estados Unidos es diferente. A dos metros bajo tierra hace hincapié en el lado más duro con mayor reposo y calado, sin caer en la superficialidad a menos que la use de contexto.
Téngase en cuenta que toda esta parrafada se hace a tenor de haber visto una única temporada. Quizás mi percepción cambie, como los personajes de toda serie bien montada, acertada o desacertadamente. En cualquier caso, merece que siga gastando mis horas en ver el resto de sus episodios.
2 Abril, 2010 a las 17:07
Me alegra que le hayas dado una oportunidad, y ojalá influya a la hora de hacerte escribir un guión. El final de esta serie lo recuerdo con mi cara boquiabierta y esbozando una sonrisa. al final la he puesto en mi podium como la mejor serie que he visto jamás, y eso es demasiado decir xD A ver si continúas con ella y comentas.