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REVIÚ de “Zombie Strippers”

Zombie Strippers

Ac, ac, ac, ac...”, como se reiría Matías Prats al ver las elocuencias, los chascarrillos, las ordinarieces y mil adjetivos más de Zombie Strippers. Se trata de una película que ya tiene sus años de vigor público pero que, sin embargo, es merecedora de una atención atemporal. Este simplón intento de terror promete, en un simple vistazo, un entrañable rato de entretenimiento para los amantes del cine de serie B, amén de ese público heterosexual efervestecente que gusta de la carne por encima de la trama (que la tiene, y muy bonita).

El reparto está encabezado, como ilustra el cartel, por el emblemático Robert Englund. A quien no le suene, que se fije en su risa o cuando regaña la cara durante la película. El actor carnal de Freddy Krugger deja de ser la amenaza en Zombie Strippers en beneficio, como reza el título, de esas bailarinas de garitos resbaladizos en babas y otros líquidos. Jenna Jameson es una de ellas, actriz que no sólo pone el morbo en los créditos sino también los poros que restriega contra la barra. Este icono reconocido del porno, alejada ya de esta lasciva industria, no dejará al menos de enseñarnos algo de ‘cacho’.

Pero centrémonos en la historia (que sí, que juro que hay una): la primera parte del film es una producción más de zombies. Uno de ellos se deja caer en un local de streaptease y muerde a la pobre Jenna tras una de sus actuaciones. Será cosa de que las bailarinas con más masa de silicona que cerebral tienen un efecto diferente al resto de zombies, porque una vez contagiada sabe pensar, hablar, caminar y mejorar sus dotes artísticas. Es por ello por lo que el local se va llenando cada día más para ver a estas zombies danzarinas, las cuales se van multiplicando corroídas por la envidia que se tienen. Sus carnes, cada noche que pasa, se van decolorando. Pero eso a los hombres con la sangre bajada les da igual. Es esta la segunda parte de Zombie Strippers, y la más aburridilla.

El restante reparto femenino parece aquel secundario en las anteriores películas de Jameson, pero por lo visto no según por la información que he encontrado. Eso sí, la mayor parte del presupuesto iría a parar en tangas y maquillaje para las actrices que en los efectos especiales. Pero, como espectadores que sabemos que este film es una mierda pinchada en un palo, lo aceptamos. Además, esta deficiencia en látex de calidad superior se ve compensada con geniales gags, como la de Jenna leyendo las obras completas de Nietzsche en su camerino, ella comiéndole literalmente el rabo a uno de sus fans, la parodia (intencionada o no) de Victoria Beckham por parte de la madamme, la despedida a lo Agárralo como puedas del personaje mexicano, o la lucha final de las strippers (especialmente cuando Jenna, esa gran acaparadora, se llena el “gatito” de pelotas y que utiliza después a modo de escopeta). Muchos de estos ganchos están concentrados en la última parte, la mejor de todas, por aquello de que dicen que “lo mejor se hace esperar”.

Id corriendo a descargaros ya esta peli, o bien compráosla en DVD para una mejor visualización de la cutrez efectística. Porque Zombies Strippers es, como digo, una buena cagada de película, pero que por esa misma pretensión original se convierte en una de las mejores delicias que salen despedidas del retrete cinematográfico.

Archivado en: Reviús
7 Febrero 2010
18:54
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