España y su fuerte candidatura con Anabel Conde

No es una cosa que suela hacer. Pero permitidme esta licencia promocional para el artículo de hoy o, por lo menos, entendedlo como una defensa justa por nuestro bien. Se juega una vez más nuestra imagen como país en el próximo Festival de Eurovisión. Este año vuelve a ser polémico, cómo no, debido a esa manada de frikis que pujan por ser uno de los diez preseleccionados que irán a la final televisada de La 1, quitando puestos a artistas que de verdad se lo merecen. Entre ellos, Anabel Conde, quien para muchos eurofans ha sido la mejor representación española en toda la historia del certamen. Este año, a petición popular, ha decidido volver a intentarlo. Y pienso que no deberíamos desaprovechar la oportunidad. Aquí va mi perorata:
Anabel Conde llevó a España al puesto más alto en los últimos 30 años. Fue en la edición de 1995, cuando TVE estaba en su apogeo de elegir representantes a dedo. En esta ocasión no se equivocó, y escogió el tema Vuelve conmigo, una balada escrita por José María Purón que lució en el directo incluso muchísimo mejor que la versión de estudio, unida a la portentosa voz de la malagueña. Finalmente fue superada por la representación noruega, además por entonces acusada de plagio (que no llegó a nada).
A pesar de su excelente actuación, la discográfica de Anabel quebró y hasta entonces no ha encontrado un hueco digno en el mundo de la música. Perfeccionó su canto en Londres, y formó dúo musical y parte de una banda. En todo este tiempo, la artista no ha cesado de asomarse por las preselecciones de TVE: en el concurso Eurocanción se presentó junto a David Domínguez, quedando en 4º lugar de los más votados; formó parte de los coros en la representación de Andorra en el Eurovisión de 2005; de cara al Festival de 2006 volvió a presentarse con la canción Incéndiame y, posteriormente, el dueto con su hermana interpretando Sappho, hasta que la cadena pública se decidió por la elección interna; este último tema lo presentó para la preselección polaca, quedando como reserva; en 2009 fue corista de la candidatura de Roel en la preselección. Y hasta ahora…
Conde, animada por sus fans eurovisivos, vuelve a presentarse con una nueva balada, Sin miedos. No es mala canción, aunque sin superar a su estandarte de 1995 y en la que su voz no se luce tanto. Aún así, es bastante aceptable. No hay día, desde que se iniciaron las (tan polémicas) votaciones, en el que su candidatura no se rife los últimos puestos con las de Ainhoa Cantalapiedra, José Galisteo o Fran Dieli. Porque cada 5 días viene un friki a escalar posiciones y a peligrar el pase a la final de cada uno de ellos. Por eso pido, desde este blog, los votos para Anabel Conde. No me vale la queja de que ella “ya ha tenido su momento y hay que dar paso a nuevos valores”. Nadie duda de las grandes capacidades de Anabel, que además tiene más garantías que nadie para que España vuelva a ser vista con buenos ojos en Europa. Así que no seamos cabezones, y no dejemos que la candidatura española vuelva a caer en saco roto.
1 Febrero, 2010 a las 3:26
Pues yo estoy con Daniel Diges y “Algo pequeñito”. No sé la razón, pero al ver su candidatura me produjo rechazo. Sin embargo, me enamoré de su canción y de su interpretación nada más empezar a escucharla. No creo que sea escogida, pero estoy convencido de que sí tendría posibilidades en el festival.
1 Febrero, 2010 a las 13:10
La canción de Daniel Diges no es mala. Es más, la tengo en mi reproductor. Tiene buenos puntos. Pero es que llevar un vals al Festival (ya tuvimos suficiente con José Vélez en el 78)… Hombre, que cosas más raras se han visto, y esas cosas han obtenido en muchas ocasiones la mayoría de los votos…