Commodore 64, el origen de mucho

En nuestros días veo a los chiquillos jugar al Call of Duty, al FIFA 2010 o al Brain Training y se me desprende una lágrima nostálgica por el Commodore 64. Este ordenador de 8 bits significa para los videojuegos hoy lo que Ingmar Bergman para Woody Allen, lo que Los Chichos para Camela, lo que La Pepa para nuestra actual Constitución española… Nuestro presente no se puede entender sin su pasado. Y sin el Commodore 64 no se puede entender a Lara Croft, Super Mario Bros o la sartén sobre la que cocinamos en la Nintendo DS. Volvamos a los 80, paraíso de joysticks y cartuchos.