Para más INRI, una auténcica crucifixión
Impactante. Podemos reír. Podemos carcajearnos. Podemos tirarnos al suelo y patalear del descojono. O no. Podemos llorar. Podemos horrorizarnos. Podemos estar conmocionados. Lo cierto es que un final así no puede dejar a nadie indiferente. Yo, por ejemplo, no sé cómo tomármelo. Pero me lo tomaré. (más…)