El amor, eso tan odioso (V)

Cinco lobitos tiene la loba, y por cinco artículos vamos ya sobre algo que no es menos peligroso: el amor, que a veces también nos enseña sus fauces y nos devora todo lo devorable y más. Para que ello ocurra, primero tiene que surgir la chispa. Chispa que, por lo general, suele producirse en una fase que tiene que ver con el sexo. No nos engañemos, que eso de decir “me he enamorado de su mirada” es porque estamos perracos perdidos de modo que, si hasta algo tan intangible como eso nos agita los pantalones, qué otras cosas no nos cautivarán de una persona hasta sentir tocar el cielo. (más…)