REPORTAJE FOTOGRÁFICO. La Laguna
Estaréis pensando que últimamente estoy ‘enchochado’ con La Laguna. Puede. Pero le debía un reportaje en imágenes, que al final ha llegado, aunque tarde. En mis postreros días en la ciudad tinerfeña, salimos una tarde con la cámara en ristre y las pilas hasta los topes recorriéndonos las calles más señeras y parándonos en aquellos sitios que merecían aquí una mención. Como siempre, he tenido que descartar otras tantas fotos. Pero la vida es así, no la he inventado yo ni Sandro Giaccobe. Así que empezemos:
Seguimos al tranvía, que viene desde Santa Cruz de Tenerife. A la izquierda pueden apreciar ustedes al famoso atlante, que luce un tanga ajustado (anda si destaca por detrás…); en tanto que unos metros más arriba se sitúa el Museo de la Ciencia y El Cosmos, junto a la sede del IAC (Instituto Astrofísico de Canarias).
Estamos ya en el epicentro de La Laguna. Este sitio de aquí, que de día pasa desapercibido, es la meca de las caipirinhas y de los mojitos por la noche. Se le llama ‘El Cuadrilátero’ a esta zona, cercada de bares y pubs. No olvidemos que estamos en una ciudad universitaria, y esos los vecinos lo pagan caro cuando planean irse a dormir.
Dentro del casco histórico destaca la Plaza del Adelantado, rodeado por edificios civiles importantes, como el Ayuntamiento, el Juzgado, el antiguo mercado… Pero también eclesiásticos, como el Convento de Santa Catalina. Al fondo de esta imagen, en la Ermita de San Miguel, está enterrado Alonso Fernández de Lugo (conquistador de la isla en el siglo XV).
La calle más emblemática históricamente es ésta, la del Obispo Rey Redondo, donde se localizan la Casa de Alvarado Bracamonte y de los Capitanes Generales, la Casa del Corregidor (ocupada por el Ayuntamiento), la Casa de la Alhóndiga…
En la calle Nava y Grimón se sitúa el Palacete Rodríguez Azero, donde en los años 70 se trasladó el Casino de La Laguna, uno de esos sitios pijitos donde va la jet-set local.
Al fondo, al fondo, al fondo está la Plaza del Cristo, reformado no hace mucho. En una esquina aguarda la Iglesia del Cristo, donde está el Cristo de La Laguna (una de las imágenes más veneradas de las islas). Al lado… bah, qué decir. Dicen que ahí se va a trasladar la Facultad de Magisterio (¡!).
Damos la vuelta, pero lo hacemos por la calle Viana (también llamada calle del Pino), donde encontramos un ambiente tranquilo y agradable para pasear. Aquí se sitúa, por ejemplo, el Convento de Santa Clara.
Si doblamos a la derecha, entramos en la calle San Agustín, abierta a edificios clásicos como el Consejo Consultivo de Canarias o…
… O la Casa Salazar (actual sede del Obispado de la Diócesis Nivariense). En 2006 sufrió un sonado incendio, pero hace un mes fue reinaugurado. Tuve la oportunidad de visitarlo, y puedo decir que se han pasado con la reforma, a mi gusto excesiva.
Un poco más adelante está el primer Instituto de Canarias (antiguo convento agustino), donde pasaron Miguel de Unamuno, Benito Pérez Galdós o Tomás Morales.
Doblando la esquina, llegamos hasta la Iglesia de la Concepción, la primera parroquia de la isla y además matriz de todas las creadas desde el siglo XVI. Su torre es el mayor símbolo de la ciudad.
Bajando nuevamente hasta Obispo Rey Redondo, nos incorporamos a la zona comercial, donde se sitúa además el Teatro Leal, reconstrído hace poco. Fue levantado a principios de siglo XX con estética ecléptica.
Y por fin llegamos a la Catedral. Ha tenido bastantes reformas y, a pesar de que su base data del siglo XVI, lo más antiguo que conserva es del siglo XIX. Actualmente está cerrada por reformas (hace bastante). Lo más visitable es la ‘plaza de los patos’, aunque hay más palomas en el estanque que otra cosa…
Una calle paralela a ésta es la de ¡¿General Franco?!, también bastante comercial. Después de ver tantos muros viejos, nada mejor que pasarse por Springfield para regresar a nuestra época.
Y si no es en Springfield, a cualquier tienda de la Avenida Trinidad, última parada del tranvía. Y la última nuestra.















5 Agosto, 2009 a las 23:07
Ni la guía michelin, si señor… me encanta(s)
6 Agosto, 2009 a las 21:58
Me too :p