De bares por La Laguna…
¡Ay, San Cristóbal de La Laguna! Ese municipio de la isla canaria de Tenerife que tanto me ha hecho pasar… por sus bares y cafeterías, por ejemplo. No olvidemos que se trata de una ciudad universitaria, y que haya este tipo de locales es como hablar del pulmón de un ser humano. Si usted va a ir de visita, o ya vive pero de hecho acaba de descubrir las ventajas de las relaciones sociales, téngame en cuenta mi siguiente crítica de bares, aquellos que considero esenciales para pasar un buen rato, con un buen servicio y menú, y sin rascarse mucho el bolsillo. Su paladar y estado de embriaguez ya nunca serán iguales.

Comenzamos por el guachinche lagunero por excelencia: el Bodegón Viana. ¿Qué es eso de ‘guachinche’? Así llamamos a los sitios que ofrecen un menú rico en excelencias comestibles, como las papas arrugadas con mojo, la carne’ fiesta, la chistorra, el queso frito, el escaldado de gofio y demás gastronomía propia de nuestra querida tierra canaria. Eso sí, vaya con antelación porque el local es pequeño y puede pillar cola del quince.
Lo NO tan bueno: pídase postre, como el Príncipe Alberto (tarta de chocolate y almendras), pero que sepa que es lo más discutible de la tabla de precios razonables del Bodegón.

No sólo las cafeterías con ambiente kitsch se ven en las películas o en cuadros de París o New York. La Folie se convierte en un lugar inolvidable para quien entra, sobre todo porque aquello que no esté tapizado de piel de tigre es porque no quedaba más papel adhesivo. No nos sentaremos en cualquier silla, pues tenemos desde los sillones de terciopelo hasta la alta mesa familiar, desde donde se puede elegir de entre una gran variedad de tés e infusiones.
Lo NO tan bueno: el sitio no es muy especialista en granizadas ni en chocolates, a veces no tan bien hechos.

El Café Época guarda también cierto aire bohemio, sobre todo en cuanto a que mientras el cliente puede disfrutar de un frappeado o del pastel de manzana con helado, éste puede ponerse a leer cualquiera de los libros y revistas de divulgación que llenan los estantes del local. La tarta de chocolate, avalada por grandes amantes del cacao, es de obligada consumición si usted pasa por allí.
Lo NO tan bueno: digamos que el precio de la tarta no es muy proporcional, pero peor es que la tortilla de la pulga sea la del Mercadona (97′4% comprobado).

Frente a la Facultad de Magisterio se encuentra El Gran Café, donde le servirán el sandwich de jamón y queso con una cara pintada de ali-oli. Lo que sí se ha ganado el calificativo de “gran” son las papas ‘Gran Café’, un plato muy completo de papas ‘locas’, jamón, queso, ternera, pollo y varias salsas. Vaya sin comer dos días, porque de lo contrario no podrá terminárselo usted sólo.
Lo NO tan bueno: después de acostumbrarnos a los ambientes especiales, el de este establecimiento no pasa del de una cafetería cualquiera.

Quiero terminar esta reseña hostelera con un quinto elemento. Por mi manía a los números redondos no concedo una sexta mención al Zurna y a sus estupendos kebaps. Si le digo La Catedral, no se me vaya a buscar al cura, sino al encargado de ponerle en su mesa sus famosas salchichas de metro. Buenííííísimas. Además, se honra en tener dentro del menú una gran variedad en cervezas de importación.
Lo NO tan bueno: la última vez que fuimos nos quejamos de la altura de las lámparas, que podíamos habernoslas lanzado contra la cabeza del otro (y de hecho lo hicimos).
21 Noviembre, 2009 a las 11:14
Hola alguien podría decirme el numero de telefono para reservar una mesa en la catedral. Seria de gran ayuda !!!!! Un saludo