El amor, eso tan odioso.
Es tiempo de primavera, de enfermedades como la alergia o el amor, que también lo es. A algunos les provoca ardores o bien germen de mariposas en el estómago. O incluso astenia, por qué no. En cualquier caso, es un tema de esos importantes en la vida de uno. Nadie puede decir eso de que “prefiero quedarme soltero para siempre” o “creo más en el sexo”. Todo el mundo ama, aunque sea a su perra Ñoña. Pero cuando hablamos de querer a una persona, la cosa se vuelve truculenta.
Es un sentimiento bonito. Tan liiiiindo… Pero igual que de intenso es cuando se tiene y se puede, igual o peor son los inconvenientes. Por ejemplo, cuando no se tiene, y uno está en esos momentos en que la caricia de un animal no basta, porque ni un hamster te lleva al cine, ni una iguana te lleva a cenar al O’ Sole Mío. La situación quema más si cuando a alguien le gusta a alguien, y no puede porque no es un amor correspondido (o si lo es, pues está de por medio la jodida distancia o que la declaración por alguna de las dos partes no ha llegado). Si para un sadomaso esto no basta, siempre queda cuando se acaba una relación y sufrir el tiempo posterior, más aún si las heridas no curan ni con Betadine.
Pues eso. Que todo es tan maravilloso o tan asqueroso… Lo que ya no tengo tan claro es si el amor puede mantenerse (hacia una misma persona) para toda la vida. En principio, opino que no. Bueno, eso me pasa con todo, que llego a un punto en que todo me aburre. Considero que la sal de la vida es la novedad, hacer cosas nuevas, la destrucción de la rutina. Estar haciendo todos los días de tu vida lo mismo es emocionalmente cancerígeno. Y lo mismo es el ambiente social, vamos, el entorno. Ello implica a la pareja. No es como un amigo, que lo puedes perder de vista por un tiempo y no pasa nada. Una pareja es compromiso, estar ahí siempre, juntos.
Releyendo esta última frase, parece un poco contradictoria. No se concibe separación física prolongada porque el amor es fuerte (obviando la posibilidad de que hayan otros intereses de por medio). En realidad, luego hay quienes son capaces de vivir separados, pero queriéndose igual (¡locos!). Pero ya digo, una relación para toda la vida quita muchas ventajas de la vida, como la independencia, la libertad. Habrán cosas de un partener que no le guste del otro, y ese otro tenga que rectificar (su forma de ser) o eliminarlo para que la relación funcione.
Ay, todo es tan complejo… Quizás otro día desarrolle más alguna de estas ideas y hagan que me vengan otras a la cabeza. Pero por hoy ya me he mareado lo suficiente…