EL MIRADOR. Romería al baño maría

Una semana ha pasado ya de esta foto, cuando un domingo 26 de abril el municipio tinerfeño de Tegueste vio correr las aguas por sus barrancos. Bueno, y por los chiringuitos, y por la feria, y por los trajes típicos… Mala tarde para darde a la borrachera. No era de esa lluvia que cae como rocío, ni que llueve-para-vuelve sin hacer estragos. Fue de esa que enchumba, y sin parar. Y si para, lo hace cuando ya estás dentro de la guagua y no te afecta.
Que esa fue otra. Las guaguas. Todos decidieron, con un lógico criterio, que ya era hora de recogerse para casa. Pero todos, al mismo tiempo. Las paradas eran auténticos colapsos. Una idea brillante era bajar hasta la parada anterior, donde hubiese menos gente y fuese menor el riesgo de que pasase de largo, llena ya de romeros. Pero, es que sucedía en todas. Y bajando, bajando, dimos en paradas en las que las guaguas no recogían a nadie salvo en un punto concreto, más arriba. Por suerte, los guagüeros de aquel turno se compadecieron y abrieron las puertas en mitad del camino. Total, para el atasco que había y permancer vacía… Y, ¡qué atasco! De dos horas. Pero qué bien se pasó, sobre todo si iba cargada de borrachuzos soltando perlas que divertían al personal, como aquella que se quejaba de que el motor del vehículo le había dejado el culo caliente…