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“Pasión en Hiperdino”. Capítulo 02

En vista de la gran acogida del episodio piloto de “mi” Pasión en Hiperdino, el programa se extiende con un corrillo previo, al peor estilo de Doña Adelaida antes de echar Cristal. Lo cierto es que iba a contar en principio con María Teresa Campos y su equipo de marujas inquietas, pero pedían por un caché superior a lo que realmente son.

En fin, ¿qué les pareció el anterior capítulo? ¡Qué fuerte! Si esas paredes hablaran, tumbaba a la familia De La Vega. Ya vimos cómo Juan Adolfo rendía pleitesía por Sol, la pobre, preocupada por el precio de las cebollas. Normal, con esto de las crisis, ya las venden como si fueran trufas. Pero, y qué opinan de que mantengan su idilio en secreto. Tarde o temprano se acabará sabiendo porque, si no, qué coñazo de telenovela. Vamos, yo creo que hoy se enteran doña Gerarda Belmonte y Magdalena Matilda de ello, por la cuenta que les trae.

No les entretengo más, que la cosa viene calentita hoy:

Pasión en Hiperdino. Capítulo 02

Los días discurren en el pueblo de San Martín de Dumio y, con él, el amorío prohibido entre el apuesto Juan Adolfo y la dulce Sol. Quizás no sea el gran secreto que se esconda en la Hacienda de La Gran Fanegada, ni siquiera es el único escollo que se interpone en los planes de casorio, maquinados por doña Gerarda Belmonte y Magdalena Matilda. Ésta bella infame mantiene encuentros con el capataz de la familia, feo, desdentado, chepudo y barrigón, pero poseedor de un rábano capaz de acaparar todos los premios de la comarca.

Magdalena Matilda disfruta viéndolo, jugueteando con él entre sus manos, descubriendo cada una de sus arrugas y deformidades al tacto. No eran los únicos, pues, en disfrutar del pajar. De ello se percató cuando acudió a pedir hora para entrar, y divisó a la pareja bajo las sombras, escondida entre las ubres de las vacas, celosas de no ser las únicas en dar leche aquella noche.

Ignorante de la embarazosa relación de su sobrina con el capataz, no obstante, doña Gerarda Belmonte fue enterada del desengaño por ésta…

DOÑA GERARDA: ¡No puede ser! Me niego a creer que Juan Adolfo haya caído ante los encantos de una vulgar mucama.
MAGDALENA MATILDA: Pues así es, querida tía. Tan cierto como mi gran estupefacción cuando comprobé lo que esa lagarta es capaz de hacerle con una espumadera.
DOÑA GERARDA: ¿Con la espumadera de la cocina? ¡Con la de huevos que en esta casa han batido!
MAGDALENA MATILDA: Juan Adolfo lo notó ayer mejor que nadie, querida tía…
DOÑA GERARDA: Ni una palabra más. No podemos permitirlo. El futuro de nuestra familia está en juego.
MAGDALENA MATILDA: A mí se me ocurre algo para castigar a esa barriobajera, querida tía, algo tan perverso que le quitaremos el sueño.
DOÑA GERARDA: Nada mejor que el paquete de Café Hiperdino, a 1’13 euros.
MAGDALENA MATILDA: ¡Ños, qué precio!

¿Conseguirá la cafeína alejar a Sol de los planes de las dos malévolas?; ¿les sobrará dinero para comprarse un paquete de chicles a la salida de Hiperdino?; ¿volverá Ramón García a presentar las campanadas en Nochevieja?; ¿qué pensaría Franco de todo esto si levantara la cabeza?

CONTINUARÁ…

Archivado en: Mis inventadas
2 Febrero 2009
23:09
Comentarios :
 

2 Comentarios para este post

 
Cutrupe dijo:

Hola, pues la verdad no sabia que hay tantos canarios con blog..asÍ que te dejo mi firmita y espero que pases por el mio, algún día me contaras como te montaste el dominio y el tema….xD

 
 
Alonso dijo:

Por lo que más queráis, que me enamorao de la que hace de Magdalena Matilda. Alguien me puede decir el nombre de la actriz? o alguna telenovela donde haya salido?

 

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