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Cómo cagar sin ser descubiertos

No siempre se puede cagar tranquilo. La vida suele ponernos barreras al placer, y este es uno de esos casos. Quienes lo pasan peor en este sentido son aquellos que no tienen la suerte de vivir en un ambiente familiar, donde uno puede anunciar en el retrete un nuevo nacimiento a bombo y platillo. Porque hay confianza, y no hay cabida para los traumas. Pero cualquiera podemos pasar por este mal sabor de culo: cuando no hay tiempo para llegar a casa, hay que agarrarnos a lo que cualquier bar o biblioteca pública nos pueda ofrecer. Y esperémonos lo peor, ya que nadie espera que al salir les regañe por los pastuños allí dejados.

La aventura es máxima cuando la vergüenza nos atrapa entre esas cuatro paredes, sentados en el trono, y no queremos que nadie se entere de lo que estamos haciendo, sobre todo cuando se espera la más espectacular Nit del Foc de todos los tiempos (el qué dirán es un castigo que todos tememos, aún tratándose de un acto natural). ¿Qué hacer en estos casos, cuando el olor y los ruidos de la necesidad humana se ciernen sobre nosotros?, ¿cómo sacar todo lo que llevamos dentro pasando desapercibidos, pero sin escatimar en gustazo? De un intenso debate mantenido con expertos en el tema, han surgido algunas ideas que bien valen como respuestas. A continuación ofrecemos una serie de propuestas, que esperamos que las aproveche con deleite:

  • La tradición está en la cerilla: quizás no ayude con el tema de los ruidos, pero subsana la parte concerniente al olor nauseabundo del marrón. Un simple chasquido, dele vida a la llama durante tres segundos, y despídala por el wáter junto a sus malolientes amigos. El tufo se evapora como la pólvora.
  • El papel no sólo limpia: además ayuda a que el ruido de la mierda, al caer como pedruscos en el agua del wáter, sea más opaco. Desenrosque unas tiras del rollo, e introdúzcalas sagazmente en el foso. Téngase en cuenta que no es una opción del todo aconsejable pues, antes de dar rienda a la manga pastelera cuide de que no sólo haya agua que pueda llevarse todo lo que vertamos, sino que aún habiéndola no colme el wáter debido a un excesivo taponamiento, y convierta su baño en la fiesta de los desechos.
  • Las manos entran en acción: y no me refiero a recoger los churros según la máquina los va sacando. Se trata de separar con ellas cada una de las nalgas. No olvidemos que nuestro culo tapona el retrete y se forma un espacio que convierte en notable eco todo lo que se cuezca por allí. Se trata de reducir la intensidad sonora. Convendría despegar también y por tanto el culo de la tapa.
  • Haga malabares en el estómago: el más difícil todavía, pero haga esfuerzo. A veces lo sólido se mezcla con lo gaseoso, y no conviene que el wáter se llene de gotelé, pero sobre todo que el escándolo cacofónico no alarme a las personas que se hallen en los alrededores. No deje que las ganas, por más imperiosas que sean, permitan que el estómago trabaje solo. Vaya despacio, para que la separación entre un elemento del otro sea la suficiente.
  • La escobilla es más que un elemento decorativo: ¿no querrá que el que entre después que usted se encuentre con el señor Roca manchado? No podemos permitirnos que el que nos vea salir identifique el delito con nosotros. Emplee la escobilla, sí, pero mientras discurre el agua, así los tropezones se van despegando del utensilo al mismo tiempo. No podemos devolver la escobilla con lo que queda de nuestro almuerzo pegado…

¿Ha tomado bien nota de todos estos trucos? Si es así, esperemos que cague a gusto. No deje de utilizar las toallitas húmedas como complemento, y si son de marca Auchán mejor, que están más baratas. El baño público dejará de ser un infierno para usted.

Archivado en: Frikería fina
28 Enero 2009
0:26
Comentarios :
 

7 Comentarios para este post

 
david dijo:

Cada día más ordinario…

 
 
xouxou dijo:

por supuesto esa chavacaneria tan caracteristica de tu estilo lo que le da la esencia, originalidad y estetica a tus artículos. Sin duda, excelentel.

 
 
Lindsay dijo:

Felicidades Alberto! porfin algo bueno para leer… Me he reido un rato xDDD con tu permiso lo voy a colgar en mi tablón del tuenti, pero porsupuestisimo citando al autor y la fuente, osease by alberto of alberworld! un bestiuuu!!

 
 
Nico dijo:

Si esto es Frikería Fina, espero que no se te ocurra la sección Frikería Basta.

 
 
Spike dijo:

Bravo, una guía imprescindible para todos los que tenemos el estomago fino. Aún así hay en situaciones que ni todos estos trucos consiguen hacer pasar desapercibido el “marrón”, algún día te contaré xD

 
 
Kike dijo:

Wahahaa, me he reído un rato con tus útiles trucos de evasión. Sigues así =P

 
 
airspice dijo:

Nunca una cosa tan desagradable me pareció más sutilmente poética.

 

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