Los chulos son para imaginarlos
Ahorrémonos el esfuerzo de imaginar a un cantante de éxito cambiando de registro. No hace falta recrearse mucho en el caso de Alejandro Sanz, que ni ese es su verdadero nombre, ni con ese titular artístico comenzó en el mundo de la música. Muchos conocerán ya esa simpática (y cachonda) anécdota, de aquel chaval que se hacía llamar “Alejandro Magno”. En 1989 lanzó su primer disco, Los chulos son pa’ cuidarlos, con una estética juvenil, de exceso en desparpajo. La carrera del joven ‘Magno’ acabó ahí, resuelta con escasas ventas.
Ahora, la historia que hay detrás es la que sigue: el chico cambió de representante (el tal ‘Capi’), quien decidió cambiar su repertorio por canciones conocidas por todos, poéticas, melancólicas y, por qué no decirlo, a veces con un sentido que hay que rasgar para buscarlo. Para ello, había que darle una nueva identidad y borrar las huellas del engendro que fue. Todo ello pasaba, fundamentalmente, por retirar de las tiendas las copias del vinilo (formato único de lanzamiento). Así es que aquellos quienes incomprensiblemente se compraron el disco guardan hoy un recuerdo que dispararía las subastas en eBay. A ellos también les debemos que rulen por ahí las canciones digitalizadas… De esta manera es como acabaron en mi mano, para mi bestial asombro.
Sinceramente, me costó bastante escucharlo íntegramente. A la cuarta canción estaba a punto de cortarme las venas con un soldador. Mi impresión, en efecto, fue de perplejidad, comprobar que alguien como Alejandro Sanz interpretase canciones que hoy en día sólo produciría una lluvia de tomates en cualquier fiesta de barriada que se precie. Tienen un toque flamenco, pero del burdo, de ese en el que Melody se inspiró para cantar los ‘Gorilas’. Hombre, el single que da título al album tampoco está tan mal. Pero no bastó para que Alejandro Magno tuviese una trayectoria prometedora…

Aunque, ¿y si lo hubiese sido? Melody o Raulito cosecharon simpatía en su momento. Si Alejandro Magno hubiese aparecido en aquellos años, quizás otro gallo le cantaría. Después de su presentación gloriosa en Crónicas Marcianas, descubierto por Cárdenas en un parque, el chico hubiese empezado a codearse con los grandes artistas de la época, compartiendo bolos en el Bay-Bay con Leonardo Dantés, Tamara o Toni Genil.
A partir de entonces, todo el mundo cantaría Los chulos son pa’ cuidarlos que, merecidamente, desbancaría a No cambié del número uno de ventas. Los tonos midi para el movil sonarían al mismo ritmo, lo cantaría desde el taxista hasta el banquero, y se llegaría al récord Guinnes por congregarse en La Cibeles unos cinco millones de personas cantando el mismo tema al unísono. Tal éxito no podía dejar de ser aprovechado, y se sacaría un segundo sencillo del disco, Se busca un lío (ese que dice “el que juegue con la niña, seguro que se busca un lío, José”). No llegaría a los catorce millones de ejemplares vendidos del anterior, pero sería otro bombazo. Tal es así que la casa de discos le buscaría una partener para la nueva versión. Por supuesto, hablamos de Tata Golosa, que está siempre allí donde se huele una buena frikería. El single contendría un tema inédito, igual de sandunguero: Chiqui-tan-taun.

Y, cómo no, la promoción en América no se haría esperar, comenzando por difundir en todas las radios y guateques de EE.UU. un disco con remezclas de su primer hit, ahora cantado en inglés. Los remixes correrían a cuenta de Benni Bennassi, David Guetta, y un par de DJ más de la Máxima FM.

Estamos ante una estrella indudable de la música, que ha paseado la gracia y el salero español por todo el mundo. Alejandro Magno ya no sólo se llevaría los Grammys como rosquillas, sino que hasta en cada Olimpiada se bailaría Señor Papá, cuya coreografía se saben de memoria incluso en la Estación Mir. El culmen de su carrera sería el auténtico recopilatorio de éxitos:

Bueno, basta ya de inventar frikerías que se me está friendo la cabeza… ¡Buf!
10 Diciembre, 2008 a las 13:12
Alejandro sanz es el mejor cantante q hs tenido españa en todo el siglo XX y lo q llevamos de XXI alejandro hasta la muerte.
Su fan nº1