REVIÚ de ‘Get Real’
Hace bastante ya que no me dedicaba a hacer una crítica cinematográfica. Es que no ha habido ocasión en el que una película me tupiese el estómago o me hiciese pensar hasta la conmoción, hasta ahora. Get Real es una película británica de fines de siglo, que no significa que sea una comedia romántica con canciones interpretadas por Hugh Grant. Más bien se trata de un film, dirigido por Simon Shore, fuera de los circuitos puramente comerciales, y es por eso por lo que ensalza los valores protagonistas sin carne ni efectos incoherentes de por medio.
La historia es la de Steven Carter (Ben Silverston), un adolescente de 16 años que es consciente de su homosexualidad, que la vive sin tapujos pero con discreción. Tal es así que prefiere que sus padres no sepan que difícilmente disfrutarán algún día una nuera. Y en el colegio, igual, que cada vez que algún chulito insulta ‘mariquita’ por los pasillos mira a otra parte (lo del ‘qué dirán’ siempre haciendo mella…). Así y todo, se arriesga a frecuentar los baños públicos, que no sé yo si en UK hay por costumbre buscar compañía en los aseos. Es de esta manera como se encuentra, muy a su sorpresa, con John Dixon (Brad Gorton), ¡el guaperas de su colegio, que tantos corazones roba a las jovencitas! Por lo visto, no pudo frenar su instinto natural, y le pidió ir a su casa. Aunque sólo para hablar, ¿eh? O eso creía Steven…