REVIÚ de Eurovisión 2007
Europa es friki. Esta conclusión no puede ser ya más demostrable. Durante las tres horas de festival, celebrado el pasado 12 de mayo, me armé de pipas y con una botella de Clipper cerca. Pero fue mucho más lo que tuve que tragar. No me imaginé que aquel desfile europeo fuese tan istriónico: ensaladillas lingüísticas, países copiones entre sí y subnormaladas mariconiles a gogó. Por supuesto, no faltó el blindaje de los países del Este en las votaciones.